Contado de Otro Modo está desarrollando una línea de trabajo que explora cómo su forma de narrar podría entrar en museos, casas museo y espacios patrimoniales.La propuesta parte de aquello que cada institución quiere comunicar y de las relaciones que todavía pueden aparecer entre su acervo, su arquitectura, su historia y sus memorias laterales.El propósito no es agregar otra explicación.Es abrir una forma distinta de entrar en el lugar.

En muchos espacios, la historia está correctamente explicada y, aun así, permanece a cierta distancia.El visitante lee un rótulo, una cartela, observa una habitación o se detiene frente a un objeto. Comprende qué está viendo, pero no siempre encuentra una entrada personal para relacionarse con eso.

También existen lugares que producen una impresión antes de que tengamos información suficiente para comprenderla.Una ausencia. Una atmósfera. Una habitación que parece conservar algo que ya no está.

Contado de Otro Modo investiga esa distancia: entre aquello que el espacio explica...


La propuesta comienza escuchando qué quiere comunicar la institución y observando aquello que el lugar ya contiene: objetos, documentos, personajes, prácticas, relatos conocidos, controversias, rumores, recorridos y silencios.

A veces, entre esos materiales, aparece una zona que todavía no ha sido plenamente interpretada.

Puede ser un personaje relegado, una ausencia, un oficio, un objeto que ha dejado de mirarse o una presencia que ya no está, pero continúa organizando el espacio.

Una ficción podría relacionar esos indicios y convertirlos en una narración situada.

No reemplazaría la historia ni presentaría un rumor como un hecho comprobado. Su función sería acercarse a aquello que los datos explican, pero no siempre consiguen volver próximo: una atmósfera, una memoria, una duda o la sensación de que algo todavía permanece allí.


La experiencia podría desplegarse mediante postas vinculadas con objetos, habitaciones o sectores concretos.Según las características del espacio, esas postas podrían adoptar la forma de escenas, audios, piezas gráficas, objetos, documentos narrativos, accesos digitales o pequeñas acciones.

La forma, el ritmo y el recorrido dependerían de aquello que cada lugar necesite comunicar y de la experiencia que resulte posible construir junto con la institución.

La intervención se piensa como una capa complementaria y reconocible.

No busca reemplazar la curaduría ni la información histórica


Para la institución

Relacionar el acervo, la arquitectura y la memoria del espacio alrededor de una pregunta común.Volver visibles objetos o sectores poco observados, conectar elementos que habitualmente aparecen separados y prolongar la relación con el visitante más allá de la visita.

Para quien recorre

Algo ligeramente más comprometedor que mirar.

El visitante no recibiría solamente información. Tendría que interpretar aquello que encuentra, completar algunos vacíos y decidir qué considera posible.

Así el visitante comenzaría a convertirse...


La propuesta contempla que, al finalizar el recorrido, el visitante pueda conservar alguna forma de la experiencia: una pieza impresa, un archivo digital, un audio, un expediente o un libro.

Contado de Otro Modo también desarrolla piezas editoriales que prolongan el relato más allá de su soporte.
El viejo de los paraguas. Libro-objeto, 2026.

Más que un recuerdo, sería una forma de prolongar la experiencia.La pieza podría conservar indicios, otras versiones o accesos capaces de mantener abierta la pregunta cuando el visitante ya hubiera abandonado el espacio.


Esta línea se encuentra abierta a museos, casas museo y espacios patrimoniales interesados en pensar una experiencia piloto pequeña, situada y evaluable.La conversación puede comenzar con una inquietud institucional, un objeto, una habitación, un relato o algo que todavía no termina de coincidir.

No hace falta tener una respuesta cerrada.